vinos y librosEn esta semana tan literaria en la que estamos inmersos con motivo de la celebración del día del libro y en el mismo día en el que una emocionada Ana María Matute ha recibido el prestigioso Premio Cervantes, no podía faltar en este blog manchego un homenaje a la literatura.

Pero en esta ocasión vamos a ir más allá de los libros para combinarlos con buenos vinos. Esto es lo que han hecho tres “tipos infames”, tres amigos que han unido su amor por la tinta y el tinto en un nuevo concepto de librería en la que se combinan a la perfección los libros y los buenos caldos.

Francisco Llorca, Gonzalo Queipo y Alfonso Tordesillas se conocieron en las aulas de la Universidad Complutense, mientras estudiaban Historia del Arte. Entre examen y examen, estos tres universitarios descubrieron su pasión por la literatura, y forjaron una amistad que les ha llevado a fundar Tipos Infames, un nuevo concepto de librería en la que libros y vinos se unen en un tándem invencible.

“El vino es muy literario –comenta Alfonso Tordesillas–, es algo muy presente en la literatura y en la cultura Mediterránea; además, a nadie le extraña la combinación entre vinos y libros, lo raro es que no se haya hecho antes”.

Lo cierto es que Tipos Infames cuenta con algunos precedentes en lo que a librería con cafetería incorporada se refiere. Ejemplos de ello son Fuentetaja, La Buena Vida o la tristemente cerrada El bandido doblemente armado, que pertenecía a la escritora Soledad Puértolas, por solo citar algunas de la capital… Pero lo cierto es que el binomio libro-vino no se había presentado antes con tanta nitidez.

“Cuando concebimos Tipos Infames, que fue un parto un poco largo, desesperanzado a veces –confiesa Tordesillas–, queríamos ofrecer algo diferente, no sólo novedades sino también un fondo de narrativa muy cuidado y maridajes entre vinos y libros”.

Desde luego, ni él ni el resto de sus socios tiene problemas a la hora de elaborar la selección literaria, un placer que los tres cultivan desde hace muchos años, y reconoce que se dejan guiar por su gusto en lo que a vinos se refiere: “Vamos probando y ofertamos los que nos van gustando, pero lo cierto es que nos gusta la variedad, tanto en vinos como en  volúmenes”.

En la bodega de la librería siempre hay 15 vinos que van rotando, intentando atender a las máximas Denominaciones de Origen posibles y algunas variedades extranjeras, vinos franceses, alemanes, italianos o de California con los que maridan las páginas de grandes autores de estos países.

Y ahora pensemos, ¿con qué vino maridaríamos nuestro querido Quijote? Con un vino de la D.O. La Mancha. Sin duda.

leyendo y bebiendo

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