Doña cuaresma y su ceniza

Bacalao con tinto joven

Si las fiestas de Carnaval son, probablemente una de las citas festivas a nivel pagano más conocidas en todo el mundo, no hay fecha en el calendario más señalada para la religión cristiana que la Semana Santa y por ende, la anterior cuaresma. Según la tradición y el calendario litúrgico, se trata de un periodo de austeridad, ayuno y oración que comprende los 40 días, desde el miércoles de ceniza hasta la llegada de la Pascua o Resurrección.

 

Miercoles de Ceniza

 

Fue durante el periodo de la Antigüedad tardía cuando esta preparación espiritual cobraría un mayor protagonismo entre las primeras comunidades y neófitos iniciados al credo cristiano. La imposición de la ceniza implicaría el compromiso o preparación de cuarenta días, en una profunda simbología de los textos que remiten a las tentaciones y los sacrificios del desierto para los cristianos.

 

ino-kosher-destinado-a-la-comunidad-hebrea

El vino, desde las comunidades hebreas mantiene una importante tradición religiosa

 

En la actualidad, como práctica religiosa y espiritual, la cuaresma se restringe al ámbito de lo privado para el creyente, siendo universal en todo el mundo su llegada tras las fiestas de carnaval. Sin embargo, la sociedad actual todavía mantiene un rico acervo cultural y antropológico en el imaginario popular. Desde el recetario más tradicional, con ricas y suculentas propuestas gastronómicas que burlan la carne, hasta las prácticas más curiosas permanentes en el tiempo a lo largo de generaciones.

En el caso del peso específico de las tradiciones para los fogones, resulta llamativo la propia evolución de platos como el potaje de vigilia o el bacalao, pescado archiconocido en la mesa para todas las familias cada Viernes Santo.

 


Desde un punto de vista, pues cultural y estrictamente culinario, la cuaresma no tiene porqué  ser un periodo gris y apagado; más bien, todo lo contrario. Se presentan infinidad de recetas y oportunidades para saborear y disfrutar del “placer de la buena mesa”, sin tener que sucumbir, por ello, a la tentación de la carne, más cercana al consumo de los vinos tintos, pero no por ello, excluyente.

Por delante quedan seis viernes de cuaresma hasta la llegada de la Semana Santa, un periodo primaveral que, sin duda, se celebra con júbilo en toda España, con la llegada del buen tiempo, las terrazas, las salidas…los paseos y por supuesto, los buenos ratos en compañía de vino, risas y amigos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *