Floración con excelente estado sanitario del viñedo en La Mancha

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Ausencia de enfermedades y un adecuado nivel de temperaturas auguran una buena calidad de la uva en la próxima cosecha

Aunque los niveles de precipitación se cerraron en niveles escasos a finales del invierno, los meses de abril y mayo han reflejado una primavera generosa con recuperación en lluvias para toda la zona de producción de la comarca manchega, lo que unido a las temperaturas calurosas, propias del mes de junio para el viñedo manchego, ha evitado el desarrollo de cualquier tipo de enfermedades.

“La sanidad de la planta es perfecta. Hay una hoja con mucho brillo, sin ningún tipo de manchas con unos sarmientos fuertes que indican el buen estado de salud de la vid”, ha precisado, Miguel Casero, agricultor y vocal del Consejo Regulador Denominación de Origen La Mancha. El propio Casero, admite que los meses primaverales han presentado una concentración intensa del polen y floración de la planta, en líneas generales, provocando una mayor simetría en la evolución biológica de las diferentes variedades. “Si el año sigue acompañando tendremos una cosecha de calidad”.

Las pampanas no presentan evidencias de enfermedades en su follaje y floración

Tras la floración en las primeras semanas de junio, la planta entrará en el proceso de “cernido”  o “cuajado”, propios de los meses estivales, con temperaturas moderadamente frescas por la noche y de intensidad diurna que permitirán un adecuado y posterior desarrollo del fruto. Una calidad en su maduración que hace prácticamente inexistente la necesidad del tratamiento por plagas provocadas por un excesiva humedad, como pueda suceder en otras latitudes para el viñedo, siendo ésta una de las causas que hace de La Mancha una zona idónea para los cultivos ecológicos.

Algunos viticultores aseguran que será un año con calidad y buena muestra, aunque hasta el “aclareo”, tras la floración y el cernido de la uva, no se podrá realizar una estimación cuantitativa más adecuada, también muy condicionada por la intensidad de la sequía estival.

El suelo manchego refleja la buena evolución del viñedo

Ya con el verano avanzado y a unos 20 o 30 días del comienzo de la vendimia, se producirá el envero, fase previa a la maduración y, posteriormente llegará el premio para los viticultores, la recogida del fruto, que será tratado con mimo por las bodegas y podrá dar lugar a grandes vinos y muy diversos, como los que hoy se están elaborando en la Denominación de Origen La Mancha.

 

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