Si hay un país que siente atracción especial por todo aquello que concierne al Quijote ese es Japón. El sosiego, la discreción y la exquisita educación que abanderan al país de los almendros y el sol naciente encuentra su perfecto complemento en uno de los textos más admirados de la literatura universal.

Las aventuras y desventuras del caballero de la triste figura producen una admiración sin límites en los miles de visitantes nipones que año tras año se fotografían con peregrinación y deleite frente a los molinos de viento, en localidades como Consuegra, o Campo de Criptana, uno de los pocos rincones que el primogénito de la familia real japonesa, Naruhito  no ha dudado en visitar con cariño.

En términos comerciales, Japón no iguala las cifras de China como socio oriental para las ventas de vino al exterior, sin embargo, su consumo preferencial por el pescado o su exigencia competencial por los productos de calidad puede ser una puerta de entrada ideal para los vinos con DO La Mancha.

Con el apoyo de la cámara de comercio Hispano-japonesa, el periodista Osamu Takeda comparte su particular ruta del Quijote en clave japonesa. En el libro, este corresponsal en España, residente en España, durante más de 40 años  “brinda a los japoneses su conocimiento del mundo del Quijote con una autenticidad que los transporta a los míticos tiempos de la genial novela de Cervantes.”

 

 

Takeda ha recorrido muchas veces España, durante décadas, sin embargo, como le ocurre al resto de los visitantes nipones, siente una predilección por La Mancha. ¿A qué se debe?

La Mancha es muy conocida en Japón por un famoso actor, Koshiro Matsumoto, de gran prestigio y fama en Japón que lleva representando la obra “El Hombre de la Mancha” en un teatro de Tokio casi 50 años seguidos, y aún sigue. Esto es fundamental y  ha sido muy importante para saber porque La Mancha es tan conocida en Japón.

Además también influye la fama universal de Don Quijote de La Mancha, naturalmente.

Todo esto es una gran  ventaja de La Mancha sobre otras partes de España que su nombre no es tan conocido en Japón. La Mancha está en el camino de Madrid a Andalucía, que es la ruta habitual de muchos grupos y viajeros japoneses que vienen por primera vez a España. Lo normal en estos grupos es que entren por Madrid y recorran La Mancha rápidamente para visitar Andalucía, -Córdoba, Sevilla y Granada principalmente- y luego Barcelona, que es desde donde vuelven a Japón. Estos viajeros que llegan por primera vez, en grupo generalmente, aprovechan muy bien el tiempo y de camino a Andalucía, generalmente solo visitan Consuegra y Puerto Lápice, y muchos menos, la parada intermedia la hacen en Campo de Criptana.

 

 


 

Cuando ya viajan por segunda vez, quieren salir de las rutas habituales, quieren conocer otros lugares. Por eso he querido enseñar la Ruta de Don Quijote. Mi deseo es que conozcan mejor La Mancha, y esta Ruta es una de las mejores formas para eso, cerca de Madrid y al lado de un personaje literario de fama mundial, y de su autor Miguel de Cervantes.

Al estar cerca de Madrid, si se hace una buena promoción vendrían más japoneses para estar más días sin salir de La Mancha. Quiero decir que en el libro también he escrito del viaje de los primeros japoneses que vinieron a España, nosotros lo conocemos como “La Misión de Tensho” , entre los años 1582 y 1590. En esos tiempos cuatro jóvenes japoneses, capaces de resistir un duro y largo viaje, llegaron a España para visitar a Felipe II, el rey más poderoso del planeta en esa época, y al Papa Gregorio XIII en Roma. El viaje fue autorizado por Oda Nobunaga, que había sometido a otros feudales en Japón y quería conocer la cultura europea que había detrás del cristianismo. Fueron seleccionados y guiados por los jesuitas sucesores de Francisco Javier. En su camino desde Lisboa a Roma para visitar al Rey de España y al Papa, atravesaron la península de este a oeste, y pasaron por dos pueblos de la ruta de Don Quijote que presento en el libro: Belmonte y San Clemente. Quería enseñar a los japoneses este hecho porque casi no lo conocen y es muy importante en la historia de las relaciones de España y Japón.

 

Takeda es un buen conocedor de La Mancha
Takeda es un buen conocedor de La Mancha

 

“Qué el Quijote sea tan conocido en Japón es una ventaja con respecto a otras partes de España”

 

Su libro, La ruta de Don Quijote, ¿Es una guía más de viajes o tiene algo más desde su visión personal de La Mancha?

Sí, es un libro de viajes pero no es una guía turística normal. Yo conozco esta Ruta y la he visitado muchas veces desde que vivo en España. Conozco los pueblos de la Ruta, he estudiado y buscado en la vida y en la obra de Cervantes y quiero contarlo a los japoneses, que conozcan La Mancha, la historia y los lugares por donde viajaba el famoso caballero Don Quijote.

 

“La idea de Don Quijote como un caballero que hace el bien y que arregla injusticias es muy atrayente”

En repetidas ocasiones se ha matizado la propia idiosincrasia de la sociedad japonesa y sus contrastes con occidente. Sin embargo, el Quijote y sus aventuras les seducen enormemente, ¿Por qué?

Porque es el libro más leído del mundo después de la Biblia. En el año 2002 el Instituto Nobel hizo una encuesta entre 100 científicos de 54 países consultándoles cual era el mejor libro del mundo. En la votación fue elegido el Quijote por mayoría absoluta.

La idea de Don Quijote como un caballero que hace el bien y que arregla injusticias, aunque la novela no sea exactamente así, y sin conocerla en profundidad por los japoneses en general, así es como ha llegado y les llega, resulta un personaje muy atrayente como símbolo de la justicia y del bien.

Uno de los pasajes favoritos está en los molinos de viento.

Sí, los molinos y el Quijote siempre están unidos en la imaginación de esta obra. Los molinos son el mayor símbolo de La Mancha en el mundo.

Como decía para muchos japoneses, Don Quijote aparece como un caballero que lucha contra el mal, simbolizado en los molinos, esa idea de un hombre justiciero que lucha contra el mal es muy valorada. Por eso la mayoría de los japoneses ya conocen al menos los molinos, y si proyectan un viaje a España quieren verlos, estar allí.

¿Es por tanto un libro escrito por un japonés para los japoneses?

Así es, como llevo tanto tiempo viviendo en España y desde siempre lo sigo estudiando, quiero contarlo, hablarles de La Mancha y de Don Quijote, enseñar sus ideas, trato de hablar de su contenido a través de los pueblos y sus personajes.

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