La poda de la vid

La importancia de la poda en los meses invernales puede determinar la calidad del fruto durante el resto del año

Emitido en marzo, en periodo invernal, Momentos de vinos dedicó el primero de sus reportajes dedicados a la viticultura, a la poda. Aquí, técnicos expertos del IRIAF (IVICAM) nos explican las podas más adecuadas para conseguir unos determinados fines productivos en la propia planta.

Cortes que dan vida

Práctica extendida que resulta fundamental en el cultivo de la vid, la poda rige las tareas más arraigadas en el viñedo manchego de gélida estampa invernal. Cuando la propia planta queda completamente desnuda en sus pámpanas, con lo rigores más térmicos del invierno, justo entonces, cuando la vid hiberna en su ciclo biológico, entra en juego la precisión cirujana del podador. Son cortes precisos, nunca realizados al azar, sino más bien dirigidos al enfoque viticultor, que conoce certera y paternalmente las posibilidades productivas y sobretodo de calidad de cada parcela, cada hilo y cada cepa, sabiendo el fruto que puede extraer en cada racimo.

La poda, al tratarse de un cultivo leñoso, su función es netamente reguladora, como apunta Jesús Martínez, técnico del IRIAF (Instituto Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario y Forestal) “se trata de regular su potencial vegetativo con el objetivo de adecuarlo a la variedad de que se trate y a las posibilidades del medio a las que está adaptado la variedad”.

esús Martínez, técnico del IRIAF

La acción de la tijera, manual o eléctrica no está sujeta tampoco a caprichos de la climatología. Se eligen días frescos pero soleados, sin excesiva humedad, evitando la formación de perjuicios patógenos causados por una mala cicatrización de la herida en el corte de la planta como la yesca, enfermedad parasitaria, que emerge después con la subida de las temperaturas.

Una precisión adecuada que además determina la calidad del fruto si se busca más  o menos carga productiva en los racimos, “con un número determinado de yemas, en una posición determinada, cuyos posteriores brotes en primavera, tengan una vegetación y unas dimensiones adecuadas para llevar a cabo, la justa maduración de esos racimos”.

Clima, suelo y en definitiva las propias condiciones de la parcela, aconsejan una determinada poda. Una de las más comunes es la llamada “poda en cordón”, que suele darse en podas de calidad. Se establece así un cara a cara entre podador y cepa, como matiza Ángel Burillo, podador experto y técnico en el IRIAF, mientras realiza una demostración con agilidad.  “Lo primer que hay que hacer, es manera visual, calibrar y ver qué cepa tienes delante de ti y qué potencial se le puede exigir a esa cepa”.

A partir de ahí, rapidez y cortes ajustados. De manera gráfica, sobre una vid en espaldera lo explica: “Una cepa mediana, nos traerá en este caso, una producción, no muy alta, más bien escasa, pero a la vez, intentaremos que la planta se fortalezca”.

Los criterios de rendimiento son distintos y más intensivos cuando estamos ante un poda en vara o poda guyot, donde se deja un sarmiento largo o vara  y otro pulgar, en un mantenimiento de la planta. De dicha vara saldrán varias yemas de fructificación.

Variedades distintas, podas distintas

El podador también adecua su labor cuando se encuentra ante variedades de vid distintas. Como apunta Jesús Martínez, en el airén, “las yemas basales ya son fértiles de por sí, pero en la tempranillo o cencibel, el caso es distinto porque estas casqueras no son fértiles y  hay que podar de forma distinta, con podas más largas con dos o tres yemas vistas”.

Labores agrícolas que resultan cruciales marcando el posterior desarrollo. Tras la poda llegará la primavera y con ello la circulación de la savia que provocará bonitas estampas como el lloro de la vid. Desborre y brotación de las yemas señalan el camino hacia el fruto. Las bajas temperaturas podrían jugar aquí malas pasadas. Las heladas nunca serán bienvenidas para el mes de mayo.

 

3 Banderas Calidad Diferenciada Alta Calidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *