El llanto de la vid

Aunque lloren sus sarmientos, la vida se abre paso en el viñedo. Es el llanto de esperanza por el comienzo de una nueva añada.

Existen pocos momentos tan líricos y poéticos como el propio llanto de la vid, cuando llega la primavera al viñedo. Se produce cuando la savia emerge por los cortes de la poda anterior, manifestando la vuelta a la vida biológica  de la propia planta. “La actividad empieza cuando la tierra se empieza a calentar con los primeros días de primavera, comenzando la savia a circular. Es como el sangrado por las heridas abiertas de la poda”, explica Ángel Pozo, viticultor.

llanto de la vid en la mancha

 

Eso significa el retorno a la propia actividad vegetal de la vid tras un periodo de reposo o letargo en protección y respuesta a las bajas temperaturas invernales.

El llanto de la vid también indica que las temperaturas comienzan a ser más suaves, alcanzándose los 10 grados centígrados. La vid reanuda su funcionamiento vegetal arrancando el nuevo ciclo vital, la llegada de la vid(a) que luego encontrará su culminación meses más tarde con la vendimia, y la recogida del fruto.

 

Desborre en la vid

Las yemas se hinchan cobrando un aspecto parecido al algodón. Es el paso previo a los brotes tiernos.

Es un periodo clave que determina la calidad y la cantidad de la próxima cosecha. Frío y heladas son invitados non gratos para el agricultor que vigila con recelo cada signo del cielo.

llanto de la vid

“Es un verdadero peligro para las yemas, que con la llegada de estos fríos tardíos, terminan por helarlas, mermando la cosecha y afectando a la calidad final”.

A partir de ahora, con los brotes, llegarán momentos importantes como la floración (en el mes de mayo) y posteriormente el envero, ya en el pleno mes de julio. Anunciarán la etapa clave con la vendimia.

 

 

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