Pecados y danzantes en el Corpus de Camuñas

Nos acercamos hasta Camuñas, en plena mancha toledana, para conocer una de las fiestas más arraigadas del Corpus Christi.

Una dialéctica tan antigua como la propia historia del ser humano. El bien frente al mal, el pecado y la debilidad humana en contraposición a la virtud. El demonio y su tentación versus fe danzante y manifiesta por intercesión del Cuerpo de Cristo.

Si a eso, además añadimos un ritual escénico donde la mímica, los gestos, los aullidos, las carreras y la danzas conforman una profunda simbología, la retina neófita de quien observa no puede sino quedar absorta en una fiesta Declarada de Interés Turístico Nacional, de visita obligada en la provincia de Toledo, tan devota en la celebración del Corpus Christi.

 

Danzantes entre Pecados

Danzantes entre Pecados

 

Su vestuario difiere de aquellos que danzan frente a la maldad que lanza su ataque en forma de carrera, con vestimentas de barroco negro y adornos diferentes. Alaridos y aullidos, cuasi animales junto a grotescas máscaras aportan un toque ancestral a la fiesta, recordando a los rituales cinegéticos de las primeras sociedades humanas.

 

Fila de Pecados en su ritual de carrera

Fila de Pecados en su ritual de carrera

 

Los pecados y danzantes de Camuñas tienen unos orígenes son difusos en el tiempo. Esas raíces desconocidas reclaman si cabe un mayor interés y atractivo, ya que “ha ha inspirado diversas interpretaciones”,  como admiten desde la propia concejalía de Cultura y Turismo de Camuñas. “No se conoce de manera fehaciente el origen de este ancestral rito, pero sí hay un documento fechado en 1731 en el que se nombran estas danzas y donde se dice que se celebran desde tiempo inmemorial, por lo que les podemos suponer una antigüedad mínima documentable de tres o cuatro siglos integradas en las procesiones del Corpus Christi, aunque sus raíces podrían ser anteriores”.

 

Una fiesta de gran interés antropológico a la que se ha dado una interpretación en clave escénica, vinculada a las representaciones religiosas de los siglos XVI y XVII.

 

La Madama en acción en la Danza del ttjer del cordón

La Madama en acción en la Danza del Tejer del Cordón

 

 

Uno de los momentos que más interés suscita está en la conocida Danza del tejer del cordón, realizada junto a la iglesia parroquial de Camuñas. “Aquí todos los Danzantes forman un “cordón” humano siguiendo el hipnótico ritmo del tambor, las porras y las sonajas, y acompañando el frenético baile de la Madama, dibujando el símbolo del infinito sobre las piedras de la Plaza del Reloj, donde se ejecuta la Danza. En la versión actual es la representación del triunfo de la virtud sobre el pecado cuyo personaje central es la Madama que simboliza la Gracia, pero podría ser cualquiera de las anteriores interpretaciones que se dieron o las que se darán en el futuro, incluso puede ser lo que cada uno siente cuando lo observa.

 

 

Una Fiesta esperada durante todo el año

Los días previos las coquetas calles se engalanan para honrar el paso de la sagrada forma. Todos aguardan la llegada del jueves del Corpus. Elda Pérez, informadora turística local reconoce que la Fiesta de los Pecados y Danzantes es fundamental en Camuñas, “supone uno de los epicentros de sus vidas, no sólo durante estas fechas, sino durante buena parte del año, ya que los dos grupos que participan en ella se reúnen todas las semanas desde el Domingo de Resurrección, cuando comienzan oficialmente los rituales.”

 

Pecados y Danzantes conforman una misma asociación aunque guardan celosamente sus estatutos y jerarquías de manera diferente.  Para ser admitido en uno de los grupos es imprescindible haber nacido en Camuñas o estar vinculado familiarmente a Camuñas. Eso sí, no menos importante es tener una adecuada forma física.

 

 

“Tanto los Danzantes como los Pecados deben estar en forma para soportar las más de cuatro horas que dura la procesión y los protocolos de recogida y entrega de autoridades; sobre todo en la actualidad, debido al gran número de participantes tanto en los Danzantes, en el acto de Tejer el Cordón, cuando el cordón humano se hace larguísimo, y en las también larguísimas filas de Pecado que esperan y recorren el trayecto hasta la Custodia. Este último grupo realiza prácticamente todo el recorrido de la procesión corriendo en varios sentidos. Y mención aparte merecen también la persona que encarna a la Madama y la que toca las porras que durante el tiempo que dura el acto de Tejer el Cordón  están continuamente bailando.”

 

Como informan desde el propio ayuntamiento,  el papel central de las danzas y las carreras de los pecados está asignado a hombres, aunque  “la asociación está abierta a las mujeres, como no puede ser de otra manera. Cuestión distinta es el papel que la mujer desempeña en la fiesta, que no es poco importante aunque sea menos visible. La mujer no danza, la mujer no corre, la mujer no cubre su rostro con ninguna careta, pero se siente plenamente representada en todos y cada uno de los ritos en los que participa su hijo, su padre, su hermano, su marido… Las mujeres están presentes en las cintas que engalanan los trajes que ellas mismas confeccionan y preparan con entusiasmo para que la fiesta, que también es y sienten suya, llene de color las calles durante esos días. También participan mayoritariamente y con ilusión desbordante en la decoración de las calles por donde discurre la procesión. Y en la actualidad no existe reivindicación alguna, por parte de las mujeres locales, para que las cosas sean de otra manera.

 

Imágenes cedidas por https://www.camunas.es/

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