Según el estudio reciente de Harvard Medical School, las investigaciones corroboran los beneficios metabólicos del vino consumido con moderación

Nuevamente el vino vuelve a cobrar protagonismo por sus cualidades de ingesta moderada y sus consecuencias estéticas, y mejor aún, saludables para el organismo. Así se hace eco el diario La Vanguardia.

Lo afirman recientes investigaciones en Estados Unidos, donde los problemas causados por obesidad en la población son un asunto de primer orden en el país norteamericano. Si bien el alcohol es uno de los elementos a eliminar en las prescripciones endocrinas, su consumo moderado asociado al vino, podría ser recomendable. Analizaron, para ello, más de 19.000 mujeres con diferentes hábitos, estados médicos y alimentación en un periodo de casi 13 años, y según conclusiones del estudio, consumir dos copas de vino al día podría tener un efecto directo con la reducción de sobrepeso y obesidad.

copa de vino tinto DO La Mancha

No es ningún secreto que la adopción de hábitos saludables en las pautas de alimentación, claramente relacionadas con la dieta mediterránea (donde el vino forma parte de esa cultura), contribuye a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, actuando como vasodilatador. La clave estaría nuevamente en el resveratrol, compuesto antioxidante presente en el hollejo de la uva, además de frutos rojos que convierte a la grasa blanca (perjudicial) en grasa beige (tercer tipo de grasa junto a la grasa parda, que facilita la metabolización de los lípidos en energía). Así lo ha venido remarcado la Universidad Estatal de Washington en sus últimas publicaciones.

vino y salud

 

Equivalente a una hora entrenamiento diario

Investigadores como el doctor Jason Dyck y su equipo, de la Universidad de Alberta, fueron más allá en sus conclusiones y llegan a afirmar incluso que el resveratrol actúa de la misma manera a nivel muscular y cardíaco que una hora de entrenamiento físico; por este motivo, puede ser “recomendable en personas físicamente impedidas para la actividad deportiva”.

Todavía es materia de investigación más concreta como actúa exactamente el resveratrol; no obstante, ciertos nutricionistas apuntan a los flavonoides (pigmentos vegetales existentes en determinados alimentos como la fruta, el té, ciertas verduras y también la uva). Su efecto actúa doblemente; por un lado, neutraliza el efecto de los radicales libres (energía nociva electromagnética) que dañan las células provocando una degeneración neuronal. Por el otro, reducen las posibilidades de ganar peso.

Cencibel, como se conoce tradicionalmente en La Mancha

 

En definitiva, según las conclusiones de la comunidad científica, llevar una dieta sana y equilibrada no solo no está reñido con el consumo de vino moderado (no más de 30 gramos diarios, es decir, dos copas de vino al día), sino que éste último es altamente recomendable.

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