Las Tablas de Daimiel, uno de los tesoros naturales del paisaje
Las Tablas de Daimiel, uno de los tesoros naturales del paisaje

Recomendamos los tesoros naturales de La Mancha para disfrutar cuando el coronavirus lo permita.

Arrancando las hojas del calendario, contamos los días en larga espera para disfrutar de los espacios al aire libre. Sin conocer con detalles la fecha concreta para iniciar el “desconfinamiento”, en homenaje a la Madre Tierra, cuya efeméride se celebra este 22 abril, hemos querido buscar aquellos lugares y tesoros naturales, cuya visita será, sin duda, una delicia para los sentidos, cuando sea el momento (nunca antes) de poder salir de nuestras casas.

Se da la circunstancia de que la naturaleza estos días respira tranquila libre del desgaste promovido por la acción humana.

De momento, y sin salir de nuestros hogares, podemos recrearnos con sus postales, planificando así la ruta virtual. Lo haremos, eso sí, adecuando nuestro itinerario precisamente a las cuatro provincias que conforman la comarca natural de La Mancha, las mismas que recoge el Consejo Regulador para sus vinos con Denominación de Origen La Mancha.

En Albacete, las Lagunas de Ruidera

En realidad, se trata de un paraíso natural bisagra de las provincias de Ciudad Real y Albacete, que ya incluso inspiró a Cervantes en el Quijote: “con vos, y conmigo, y con Guadiana, vuestro escudero, y con la dueña Ruidera y sus siete hijas y dos sobrinas, y con otros muchos de vuestros conocidos y amigos, nos tiene aquí encantados el sabio Merlín dellas, las convirtió en otras tantas lagunas, que ahora, en el mundo de los vivos y en la provincia de la Mancha, las llaman las lagunas de Ruidera; las siete son de los reyes de España, y las dos sobrinas, de los caballeros de una orden santísima, que llamaban de San Juan”.

Imagen de las Lagunas de Ruidera, uno de los tesoros naturales de Castilla La Mancha
Imagen de las Lagunas de Ruidera, uno de los tesoros naturales de Castilla La Mancha.

Agrupadas en un espacio que ocupa unas 3.772 hectáreas, se trata de un conjunto de unas quince lagunas de formación kárstica, comunicadas por desnivel de altura en cascadas y arroyos de gran belleza plástica. Un encanto de gran sensibilidad geológica con una gran demanda turística en los meses centrales del verano.

Mucho más que una zona de baño estival, técnicos y expertos señalan, sin embargo, su importancia medioambiental, única en la Península Ibérica.

Los amantes del Quijote tienen una parada obligatoria en la Cueva de Montesinos

En un entorno dominado por el matorral y monte bajo, pino mediterráneo, encina y retama, olmos y chopos, el contraste de sus aguas con lo rigores térmicos y pluviométricos de la llanura manchega convierten a este rincón en un auténtico placer para los sentidos, con gran oferta turística, también en los meses de primavera y otoño, periodos, por cierto, recomendados por los propios guías del Parque Natural.

En Ciudad Real, las Tablas de Daimiel

Ha sido una temporada invernal difícil para las Tablas de Daimiel, con un bajo nivel de precipitaciones. Sin embargo, las recientes lluvias de abril han sumado 60 hectáreas más a la superficie encharcada, llegando así hasta las 200 hectáreas de espacio irrigado en el Parque Nacional. Una de las mejores noticias, sin duda, para este paraíso escogido de los aficionados a la ornitología.

En invierno, las Tablas de Daimiel sufrieron una preocupante sequía, ahora atenuada con las lluvias de primavera

Como apunta la propio Parque en su web, este humedal, de naturaleza endorreica y característico de la llanura manchega por su planicie, fue “declarado Parque Nacional en el año 1973, Reserva de la Biosfera en el 1981 e incluido dentro del Convenio Ramsar en el año 1982.”

Su valor medioambiental reside en ser el “último representante de un ecosistema denominado tablas fluviales, formación que se produce por el desbordamiento de los ríos Guadiana y Gigüela.”

¿Cómo disfrutar las Tablas de Daimiel?

Aún hoy, su visita se realiza en condiciones de especial protección ya que se trata de uno los “ecosistemas más valiosos de nuestro planeta, asegurando así, la supervivencia de la avifauna que utiliza estas zonas como área de invernada, mancada y nidificación.”

Las Tablas de Daimiel se pueden disfrutar con diferentes rutas.
Las Tablas de Daimiel se pueden disfrutar con diferentes rutas.

Con todo, el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel ofrece diferentes con itinerarios delimitados según opciones y posibilidades:

  • Con visitas guiadas por guías expertos en un recorrido de unos 2,5 kms apto para todos los públicos y una duración de 2 horas.
  • Visita guiada combinada con todo vehículo todoterreno que permite una visión más completa del humedal en unas 4 horas.
  • Visita guiada para grupos organizados donde el guía explicará los secretos y tesoros naturales más peculiares del Parque desde su fauna, su flora, su historia y sus retos de supervivencia.
  • Visitas adecuadas para familias, pensada especialmente para que los niños aprendan los valores del Parque en apenas 3 horas y unos 2,5 kms.
  • Recorrido educativo para escolares, donde apreciar la fauna y el medioambiente se convierte en un recurso didáctico de profundidad y calado en las futuras generaciones del siglo XXI.

Cuenca y su Ciudad Encantada

Imaginación y fantasía al poder a muy pocos kilómetros de la capital conquense, en la pedanía de Valdecabras (CUENCA), en pleno corazón del Parque Natural de la Serranía de Cuenca.

La Ciudad Encantada es uno de los tesoros naturales con mayor personalidad geológica de la Península Ibérica. Se trata de un espacio natural en las estribaciones del sistema ibérico cuyas formas caprichosas en su roquedo calizo le dotan de un aspecto hechizado.

Ciudad Encantada, entre los tesoros naturales de Cuenca
Ciudad Encantada, entre los tesoros naturales de Cuenca

En esencia, la Ciudad Encantada responde a un proceso evolutivo como consecuencia de la erosión producida sobre el antiguo lecho marino del remoto mar de Tethis. Y es que la Ciudad Encantada fue hace millones de años un espacio marino, previo a los movimientos tectónicos de la orogenia alpina. Hablamos de finales del cretácico, mucho antes, siquiera, de la aparición de los conocidos dinosaurios, qué por cierto, también dejaron su huella y presencia por los aledaños conquenses, como se puede apreciar en su Museo paleontológico de Cuenca.

Cuento de hadas

Tormos, barcos, perros, puentes…son las formas que podemos encontrar en las rocas de carbonato cálcico que dotan a la Ciudad Encantada de un espacio único para dejar volar la propia imaginación a niños y mayores. El recorrido, de unos 3 kilómetros, está señalizado por balizas y permite contemplar el conjunto geológico en su naturaleza.

La Ciudad Encantada de Cuenca es además un espacio de interés ambiental por contar con una fauna protegida en una masa forestal dominado por el bosque y vegetación de naturaleza mediterránea, como su pino negral, acompañadas de sabinas, encinas, arlo, guillomos, enebros o majuels. “Estacionalmente pueden verse flores llamativas como quitameriendas y varias especies de orquídeas.”

Si aún quedan fuerzas, la provincia de Cuenca presenta otros tesoros naturales al alcance. A pocos kilómetros, puede ver el nacimiento del Río Cuervo con postales de gran belleza en sus cascadas. El Parque Cinegético Experimental de ‘El Hosquillo’, en plena Serranía de Cuenca, también puede resultar una oferta interesante, con guías y monitores profesionales para disfrutar de estelaboratorio natural donde estudiar y conservar diferentes especies de fauna, y una gran aula al aire libre para aprender acerca de la conservación de nuestros recursos naturales”.

En la provincia de Toledo, Parque Nacional Cabañeros

Más de 40.000 ha de espacio natural protegido, que une las provincias de Ciudad Real y Toledo, el Parque Nacional de Cabañeros representa otro de los grandes tesoros naturales de Castilla-La Mancha. Las demandas de visitas guiadas al Parque crecen sobre todo en la temporada de berrea, durante el otoño, siendo uno de los espectáculos cinegéticos de mayor relevancia medioambiental.

Cabañeros, entre los tesoros naturales de la geografía nacional
Cabañeros, entre los tesoros naturales de la geografía nacional.

“Al abrigo de las sierras del chorito y el Macizo del Rocigalgo entre otras formaciones montañosas”, la acción antrópica se manifiesta en Cabañeros en su paisaje de rañas, extensiones de cereal secano, salpicadas de alguna que otra encina mediterránea. Los rigores térmicos del verano moldean el horizonte, teñido de toque dorados en la vegetación, dibujando postales de ensueño al caer la tarde.

No en vano, hay quien denomina a Cabañeros y sus aledaños como la “sabana africana”.

Las cámaras que captan la riqueza faunística de Cabañeros centran sus objetivos en especies protegidas como el “águila imperial ibérica, la Cigüeña negra, o el Buitre negro, mamíferos como el ciervo, el Corzo o Jabalí”.

¿Cómo disfrutar Cabañeros?

El Parque Nacional de Cabañeros es hoy uno de los tesoros naturales de mayor superficie en Castilla-La Mancha; por ello, se recomienda su visita en vehículos 4×4, previa reserva con guías profesionales del propio Parque.

Los amantes del senderismo y las largas caminatas encuentran aquí su parnaso natural con rutas a pie con guías intérpretes, adaptadas según niveles de dificultad, tiempo y accesibilidad.

Incluso, Cabañeros se puede disfrutar de manera nocturna. Gracias a su escasa contaminación lumínica se convierte en un lugar privilegiado para los aficionados a la astronomía. “La actividad se desarrolla a pie a lo largo de un camino de tierra donde con la ayuda de un puntero láser y acompañado de legendarias historias mitológicas se pueden descubrir  constelaciones, galaxias y otros detalles del firmamento.”

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