El vino como aliado en la dieta para recuperar la figura tras los excesos navideños

Es un hecho sustancial, innegable e irrefutable. Una verdad como un templo, como la propia pereza que nos invade el cuerpo cada lunes posterior a las vacaciones. En el caso de la vuelta a las rutinas y obligaciones cotidianas (para todos, incluidos los más pequeños de la casa), el esfuerzo es mayor cuando literalmente, nuestro cuerpos se encuentran más pesadas y abotargados.

Tampoco es un escándalo. Forma parte de lo habitual. Los excesos calóricos con la saturación de comidas en las fiestas navideñas (incluso antes con las cenas de compromiso laborales en las semanas previas) nos llevan a coger más de un kilogramo en nuestra silueta. Lo normal, según expertos, es un par de kilogramos en la mochila, para comenzar el año, con “reservas” calóricas.

el bodegón (8)

Mesura y paciencia

Lo primer de todo, es recomendar la moderación. Ningún resultado se consigue en unos días, y al igual que apostamos por disfrutar del placer de la buena mesa en compañía y moderación, también la mesura debe ser nuestra consejera para hacernos alcanzar los retos propuestos. Siempre, ante todo, ponerse en manos de expertos (médicos y nutricionistas) antes de tomar cualquier decisión de seguir cánones estéticos sujetos al calvario de una dieta imposible.

Lo más recomendable es ir reduciendo el consumo calórico de las fiestas y adquirir compromisos racionales. Partiendo de hábitos saludables como el ejercicio diario, junto a una dieta equilibrada nos llevarán a ir recuperando poco a poco la línea perdida. Dependiendo del nivel propio de actividad (más  o menos activa o sedentaria) estaremos en mayor o menor disposición de invertir el balance energético positivo, permitiendo paulatina recuperación de los niveles anteriores.

Vino blanco y verdura
Un blanco puede acompañar perfectamente a las ensaladas

Desde un consumo responsable, abogamos por el seguimiento de los principios de la #DietaMediterránea, que pasa por la adecuación de los pautas de alimentación a la llamada pirámide alimenticia, es decir, consumo limitado de azúcares y grasas con predominio de verduras, frutas y grasas vegetales; la ingesta de diaria de los lácteos y sus derivados, así como semanal de carnes blancas y pescados. Todo ello adecuado con la práctica de hábitos saludables (ejercicio moderado diario), una vida de integración con el contexto social y el respeto al Medio Ambiente.

Es aquí donde el vino forma parte de la Dieta Mediterránea: “el vino es un alimento tradicional en la dieta mediterránea que puede tener efectos beneficiosos para la salud consumiéndolo con moderación y en el contexto de una dieta equilibrada.”

bacalao-con-tinto-joven

Partiendo de su aceptación como bebida incluida en la Dieta Mediterréna, el vino contiene una composición entre el 86-87 %, agua. Ello implica que solo el 14 % es contenido alcohólico, o etanol, para ser más exactos.

¿Cuántas calorías tiene el vino?

Los cálculos vienen realizados en la página http://www.wineinmoderation.eu/ donde se aboga por el sano consumo responsable de la bebida de Baco, sin excesos en la cultura de la moderación: “Las calorías de las bebidas alcohólicas proceden principalmente del etanol (1 g de alcohol = 7 kcal). Por tanto, una unidad de bebida de 10 g de alcohol contiene 70 Kcal.” A eso hay que añadir el propio azúcar residual producido en la fermentación del vino (un gramo de azúcar = 4 kcal) que varía según estemos con vinos secos, semisecos o dulces.

Calorías en una copa de vino
Infografía www.wineinmoderation.eu

Hechos los cálculos, y siguiendo los patrones adecuados de la Dieta Mediterránea, bastaría, pues con integrar los aperitivos el vino como una bebida tomada con moderación. Como ya se publicara en nuestro blog en la primavera de 2016, con la operación bikini, el vino puede ser un perfecto aliado, mucho incluso que los refrescos carbonatados:

  • Lata de Cerveza (330 ml): 150 Kcal.
  • Combinado de Ron con refresco de cola: 175 Kcal.
  • Lata de refresco de Cola (330 ml): 139 Kcal.
  • Lata de refresco de Naranja (330 ml): 172 Kcal.

Así pues, podemos empezar por este mismo fin de semana por apuntarnos a la dieta posnavideña, regada en moderación con vino.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here