
Después de su paso por Pedro Muñoz, la VIII Fiesta de la Vendimia de Onda Cero y la Denominación de Origen La Mancha ha pasado por Campo de Criptana, donde vino, paisaje y patrimonio se dan la mano a los pies de sus emblemáticos molinos.
La Fiesta de la Vendimia sigue recorriendo el corazón de La Mancha. Tras una intensa primera semana de emisiones, la programación retomó este lunes su itinerario en Pedro Muñoz, antes de desplazarse este martes hasta la vecina localidad de Campo de Criptana, en la provincia de Ciudad Real.
Pedro Muñoz toma el relevo en las ondas
La jornada del lunes tuvo como protagonista a Pedro Muñoz, localidad de marcada tradición vitivinícola que recibió a los micrófonos de Onda Cero dentro de la programación especial de la VIII Fiesta de la Vendimia.
El programa Más de Uno La Mancha acercó a sus oyentes la actualidad del municipio y volvió a poner el foco en la vendimia y en la importancia que tiene el sector vitivinícola para el desarrollo económico y social de los pueblos manchegos.
La emisión formaba parte de las acciones que Onda Cero desarrolla en colaboración con la Denominación de Origen La Mancha, llevando la radio directamente al territorio para acercar al público la cultura del vino y la realidad de quienes trabajan alrededor del viñedo.
Pedro Muñoz se sumaba así a una ruta radiofónica que durante estos días está permitiendo conocer diferentes caras de La Mancha: desde sus bodegas y cooperativas hasta sus municipios, empresas, instituciones, patrimonio y propuestas turísticas.

Participaron además dos de las bodegas anfitrionas como la cooperativa San Isidro Labrador y SAT Coloman.
De Pedro Muñoz a los molinos de Campo de Criptana
Sin abandonar el paisaje de viñedo, la Fiesta de la Vendimia continuo este martes, 6 de octubre, en Campo de Criptana. La cita tuvo además un escenario especialmente simbólico: el Museo Molino Gigante de los Vinos de La Mancha, en uno de los enclaves más reconocibles del paisaje de Campo de Criptana.
Los gigantes que inmortalizara Cervantes comparten así protagonismo con otro de los grandes símbolos del territorio: el viñedo manchego.
La presencia de la Fiesta de la Vendimia en Campo de Criptana permite acercarse a una localidad donde la viticultura ha desempeñado históricamente un papel esencial en su economía y en su configuración social. En plena campaña, el municipio vuelve a mostrar su estrecha relación con el viñedo, las bodegas y los viticultores.

Vino, molinos y paisaje
La elección de Campo de Criptana aporta además uno de los grandes argumentos de promoción de la Denominación de Origen: la vinculación del vino con su territorio.
Pocos lugares resumen de una forma tan reconocible la identidad manchega. Desde la Sierra de los Molinos, la mirada se extiende sobre una inmensa llanura en la que el viñedo forma parte inseparable del paisaje.
Un escenario que refuerza también las posibilidades del enoturismo como herramienta para acercar los vinos de La Mancha al consumidor. Visitar la comarca significa conocer sus bodegas y catar sus vinos, pero también descubrir molinos, patrimonio, gastronomía, pueblos y paisajes vinculados durante generaciones a la cultura vitivinícola.
La cercanía entre las paradas de Pedro Muñoz y Campo de Criptana permite además mostrar en apenas dos jornadas dos caras complementarias de La Mancha: la de un sector vitivinícola dinámico y con peso económico y la de un territorio con una extraordinaria riqueza paisajística, cultural y turística.
La VIII Fiesta de la Vendimia continúa así sumando kilómetros y horas de radio para llevar más allá de sus fronteras las voces, los vinos y los paisajes de La Mancha.









