Parcela con Garnacha Tintorera

La Garnacha Tintorera (una variedad con alta implantación en la región) podría entrar como variedad apta para la elaboración de vinos con Denominación de Origen La Mancha a partir de la cosecha 2020, si finalmente se aprueba la modificación del Pliego de Condiciones de esta denominación de origen, solicitada el pasado mes de mayo.

La vendimia de 2020 podría ser la primera en la que las tolvas de las bodegas manchegas recojan la Garnacha Tintorera admitida por la Denominación de Origen La Mancha. Por ello, desde el Consejo Regulador se informa se “admitirá la pre solicitud de inscripción sin cobro de cuota hasta que la uva no haya sido requerida para uso de vinificación”.

Rasgos de la Garnacha Tintorera

Conocida con otras sinónimas como Alicante Bouschet, Colorina, Moratón, Negral o Tintorera de Liria, se trata de una variedad de cultivo antiguo, muy extendida también en otras provincias del suelo peninsular como Pontevedra, Orense, Alicante, Valencia o Huesca.

Según los datos de la Encuesta de Viñedo 2015 elaborada por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, es la quinta variedad tinta en la superficie nacional con unas 22.572,20 hectáreas, de las cuales unas 14.600,64 ha se cultivan en la comunidad castellanomanchega.

En su morfología, la Garnacha Tintorera presenta racimos de tamaño pequeño, compacidad media y forma cónica corta. Sensible a las enfermedades de mildiu y oídio,  es de brotación temprana y maduración media, presentando unos rendimientos no muy altos. Tiene una coloración muy plástica y visual en tonos rojizos en el ocaso otoñal de la hoja. Su baya es colorante en la pulpa, de ahí su nomenclatura como tintorera por el mosto que produce.

Cepa de Garnacha tintorera en fase de envero
Cepa de Garnacha tintorera en fase de envero

A nivel enológico, la Garnacha Tintorera da lugar a tintos de color rojo intenso con una graduación alcohólica moderada, y acidez equilibrada. En bodega se aprecia su versatilidad aportando color cuando es ensamblada con otras variedades. Precisamente, su intensidad cromática es muy valorada en tintos con frescura en boca, bien adaptadas a las tendencias actuales de mercado.

Unas cualidades organolépticas por las que el Pleno de la Interprofesión del Consejo Regulador de la DO La Mancha consideró que su inclusión sería positiva de cara a complementar la diversidad varietal ya presente en esta denominación de origen, que actualmente cuenta con 25 variedades inscritas y que próximamente podría contar con 27, ya que junto con la Garnacha Tintorera también se solicitó la inclusión de la variedad Moscatel de Alejandría.

Otras novedades en el Pliego de condiciones

Asimismo, se han solicitado otros cambios de menor trascendencia, como la descripción de notas de cata de algunos vinos para intentar que su interpretación sea menos subjetiva, o los porcentajes de mezcla máximos autorizados tanto en vinos varietales con coupage de otras uvas, como entre distintas añadas, pasando del 14 al 15 %, y ajustándose así a la normativa nacional.

Potencial de crecimiento en vinos con madera

No obstante, para todos aquellos vinos de expreso paso por madera, los tiempos de permanencia en barrica y botella de los vinos de crianza, reserva y gran reserva no sufren modificaciones. Así, aquellos vinos con tirilla de ‘Envejecimiento en barrica’, elaborados como jóvenes o tradicionales, deberán tener un tiempo de al menos 60 días en madera.

Los vinos ‘Crianza’, con dos años de envejecimiento natural, deberán pasar, al menos, 6 meses por barrica de madera. Para el caso de los vinos ‘Reserva’,  tres años de envejecimiento natural, de los cuales 12 meses de paso por el roble y el resto (24 meses) en botella. Finalmente, los vinos ‘Gran Reserva’, cinco años de envejecimiento natural, de los cuales 18 meses de paso por barrica de roble y el resto (42 meses) en botella.

barricasAdemás, hay que tener en cuenta que la Denominación de Origen La Mancha centra sus inclinaciones comerciales hacia los vinos preferentemente  jóvenes o tradicionales, asumiendo las tendencias globales de mercado hacia vinos más frescos, asequibles y fáciles de consumir (tirilla tradicional y  tirilla joven, 51.445.479 y 15.990.900 unidades, respectivamente); lo cual no es óbice para subrayar la trazabilidad y el riguroso control de aquellos vinos con paso por madera.

Muestra de ello, son los primeros datos del semestre del 2020, claramente marcado por la pandemia, con el aumento del parque de barricas de las 104 bodegas productoras, reflejando un incremento significativo de 93.000 unidades en datos más recientes, registrados por la ICRDO La Mancha. En aquellos vinos de paso por madera sobresalen los crianzas con 11.827.066 botellas, seguidos de los Reserva, con 4.500.700 botellas, los Envejecidos en Barrica con 805.500 botellas y los Gran Reserva con 568.900 botellas, siendo éstos últimos, aquellos que más nítidamente reflejan un retroceso en las preferencias de consumo y oferta.

 

 

 

 

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