Viñedos en mayo en La Mancha

Entramos en los meses clave para el desarrollo del fruto con una buena perspectiva para la futura campaña.

En líneas generales, no habido  indicios de la formación de plagas o enfermedades que pudieran mermar la cantidad y calidad de la cosecha. Tampoco, las plantas se han visto afectadas por el daño de heladas. 

Es más, las lluvias registradas en un generoso mes de abril han contribuido a mitigar los meses más bien secos de meses anteriores en La Mancha. 

Aunque aún es pronto para establecer criterios de valoración ante la llegada del verano en los próximos meses para el viñedo en La Mancha, las imágenes reflejan una calidad en la formación del fruto para el  “cierne”, el próximo cuajado de los racimos.

Floración en La Mancha

Con temperaturas, hasta la fecha, generosas y lluvias, si bien escasas, pero adecuadas en su momento de precipitación, La Mancha presenta una evolución de la vid en condiciones idóneas.

No en vano, con más tres mil horas de sol al año, la necesidad de tratamientos para el control de plagas y enfermedades no es tan acuciante como en otras latitudes del viñedo europeo. 

las altas temperaturas funcionan como el mejor sistema de prevención de plas y enfermedades en el viñedo manchego

Primavera, inestable por naturaleza

Se hizo esperar, pero finalmente terminó llegando a nuestros campos. La primavera es, junto al otoño, uno de los periodos más inestables del año, lo que se traduce en jornadas de contrastes en temperatura (con una fuerte amplitud térmica) y precipitación. 

El riesgo acude en las fuertes lluvias, que en forma de tormenta y granizo pueden destrozar parcelas enteras. 

y abril, lluvioso traen a un mayo…

El mes de abril ha sido generoso con unas precipitaciones, salvando la llegada de lluvias en forma torrencial y granizo en algunos puntos de región castellanomanchega.

En Castilla La Mancha espacio y humedales como las lagunas de Ruidera o las Tablas de Daimiel experimentaron un alivio en sus niveles.

Unas lluvias que podrían ayudar a la planta en sus ciclos de desarrollo biológico, vitales para determinar la calidad del fruto, y por ende, de la próxima añada de 2021. En este sentido, el viñedo manchego, agradecido en su demanda hídrica, es capaz de soportar los rigores térmicos del verano si llega con adecuadas reservas.

Cielos despejados y temperaturas benignas caracterizan a mayo
Cielos despejados y temperaturas benignas caracterizan a mayo en el viñedo manchego.

La brotación llegó en las primeras semanas de abril, finales de marzo.

Floración y posterior envero, ya en el corazón del estío serán el adelanto para una cosecha que tanta anhelamos cuando llega los meses otoñales.

 

 

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