Indispensable de una dieta saludable, el pesado tiene un papel muy importante en la gastronomía española y  de la pirámide alimenticia. Son muchos los pescados aptos para el consumo y muchas las recetas para prepararlos.

Este post va dedicado a un pez plano, con forma de rombo, de la familia de los pescados blancos (con más de un 5 % de materia grasa), algunos alcanzan los 100 cm de longitud y 12 Kg de peso, aunque lo normal es 60 cm. Con un lado casi blanco, marfíleo, y otro mas coloreado, a juego con la zona de donde se pescó, los ojos en un lado de su cuerpo y de gran valor culinario increíble. ¿Adivinas qué pescado es?

Si estabas pensando en el rodaballo, has acertado. Su lomo contiene uno de los sabores más preciados de nuestras costas, y que esté en las cartas de los mejores Restaurantes lo firma.

Maridaje de Rodaballo

El caso es que el de la foto es el último que probé, está asado y servido sobre una patata con pimiento asado, regado además con un aceite cornicabra virgen extra con habitas.

Llegué a la conclusión que, después de la elaboración, lo que mejor sienta al Rodaballo es un maridaje con vino blanco de calidad, y para eso no cabe duda que la Denominación de Origen La Mancha está a la altura de las circunstancias.

Fiel amante del rodaballo es el blanco joven Airén de nuestra tierra, variedad referente de esta Denominación. Puede ser uno de los mejores maridajes que le conozco, junto a un espumoso extra brut.

Servicio

El vino blanco joven Airén se disfruta mejor si se toma en frío, por lo que, debería servirse a unos 7ºC más o menos. A parte, la copa a utilizar para este fiel amigo del Rodaballo sería una Borgoña, para captar mejor su esencia afrutada, o en una burdeos, a preferencia del consumidor.

Elijas una u otra, no te prives de maridar el rodaballo con un vino de La Mancha.

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