El 3 de noviembre no se conmemora ninguna efeméride trascendente, ni nada por el estilo; sin embargo, seguro que a muchos les despierta algún que otro antojo la celebración del Día Mundial del Sándwich. Por ser uno de los platos más populares y versátiles del mundo le dedicamos un post, en el que no podría faltar sus maridajes ideales con otra de las bebidas más universales: el vino. Pero antes, retrocedemos en el tiempo para conocer su curioso origen.

Sándwich: el origen

John Montagu, IV conde de Sándwich
John Montagu, IV conde de Sándwich (Wikimedia)

Un conde amante de la gastronomía. Podría ser perfectamente el título de una película de cine underground, pero solo describe al creador del sándwich. La historia se remonta al siglo XVIII, en el sureste de Inglaterra. John Montagu, IV conde de Sándwich, era un gran aficionado a los juegos de cartas; una inclinación que también compartía por la buena comida.

la palabra «sándwich» aparece en el diccionario de la rae desde 1927

Es por ello que, para poder disfrutar de sus dos grandes aficiones al mismo tiempo, pedía a sus cocineros envolver la carne con dos rebanadas de pan. De esta manera, los naipes del Conde siempre estaban limpios y su estómago complacido. Esta curiosa forma de comer, eclipsó todos sus logros en la época, pasando a ser conocido por ser el creador del sándwich, en honor a su ciudad.

Poco a poco, debido a su facilidad de preparación y múltiples posibilidades, el sándwich se fue popularizando en todo Reino Unido, llegando a ser el plato más demandado. Algunas de sus versiones han pasado a la posteridad como auténticos clásicos que no faltan en las cartas de restaurantes de todo el mundo.

Sándwiches más conocidos y sus maridajes ideales

Cabe destacar, que en España el término «sándwich» se utiliza cuando sus rebanadas son de pan de molde. Por el contrario, cuando el plato es preparado con barras de pan, nacen los también imprescindibles bocadillos. Estos son algunos de los más conocidos en el país.

Sándwich Mixto, el rey de reyes

Sándwich Mixto
Sándwich Mixto (Flickr)

También llamado bikini, el sándwich mixto es un clásico entre los clásicos. La sencillez de sus ingredientes (jamón york y queso) no limitan su sabor placentero y perfecta combinación. No obstante, no todos son iguales, por lo que utilizar ingredientes de calidad y tostar el pan con un poco de mantequilla son los grandes aliados de este delicioso bocado. Una calidad que debe ir en sintonía con la bebida acompañante; en consecuencia, no olvides maridarlo con un tinto joven de La Mancha. La  verdejo de La Mancha es una opción ideal.

Sándwich Club, cada vez más popular

Sándwich Club
Sándwich Club (Flickr)

Es otro de los clásicos que no pueden faltar en las cartas de los restaurantes estadounidenses, aunque cada vez son más populares en España. Su nombre hace referencia al lugar de su origen: el hotel Saratoga Club-Housen (Saratoga Spring, NY). Una de sus características es su forma de cortarlo y presentarlo: torres de tres rebanadas cortadas en triángulos. Entre sus ingredientes están el jamón, bacon, queso, lechuga y otros ingredientes que nunca fallan combinados. Por su estructura y consistencia, elegimos un crianza de La Mancha para hacer el maridaje perfecto.

Sándwich de atún y sus versiones vegetales

Sándwich de atún o vegetal
Sándwich de atún (Pixabay)

Este tipo de sándwich no puede faltar cuando nos apetece comer ligero, pero sin renunciar al sabor. Elaborado con dos rebanadas de pan de molde, en las que se añade mayonesa, tomate, lechuga y, por supuesto, atún. También encontramos su versión vegetal en la que entran en juego otros ingredientes como la zanahoria o los espárragos. Curiosamente, en muchos bares y restaurantes del país los sándwiches vegetales llevan también huevo y atún. Combínalo como quieras y no olvides maridarlo con vinos de calidad. Por ejemplo, un Airén de La Mancha.

El más nuestro: con jamón serrano y queso manchego

Sándwiches de jamón y queso
Sándwiches de jamón y queso manchego (Flickr)

Para cerrar la lista, no podemos relegar a un segundo plano uno de los sándwiches más autóctonos: con jamón serrano y queso manchego. Con tan solo dos ingredientes, al que podemos agregarle un chorrito de AOVE, su sabor puede hacer sombra hasta al sándwich más elaborado y costoso. Para acompañarlo, también debemos hacerlo con un vino a su altura, con la variedad reina en el viñedo español un tinto joven Tempranillo (o cencibel) con sello de calidad de la D.O. La Mancha, no te defraudará.

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