Beso junto a una puesta de sol. Pixabay
Beso junto a una puesta de sol. Pixabay

Muestra de amor, devoción, respeto o incluso traición en algunos casos. Puedes  llegar a mover 34 músculos de la cara cuando lo prácticas, consumiendo unas 26 calorías por minuto, cuando se realiza con pasión.

En un beso hay energía, y vida, mucha vida. Miles de bacterias pueden ser transmitidas durante un ósculo. Por eso, en tiempos difíciles, cuando el contacto físico se limita los círculos más íntimos, un beso vale su peso en oro.

¿Cuál es el origen del beso?

Con tintes menos románticos, el beso se circunscribe a nuestros ancestros más remotos. Científicos y antropológicos han teorizado sobre su origen, ciñendo al beso unos patrones de conducta alimenticia más práctica, según la cual, serían las madres y progenitores de los primeras comunidades humanas, las que “besarían” a sus hijos  para trasvasarles la comida ya masticada, facilitándoles así su digestión, evitando así riesgos de atragantamiento en edades tempranas.

Beso como saludo: Babilonia

Si nos remontamos a Oriente Medio, cuna de la civilización primigenia, ya el poema babilónico de la creación (I milenio ac) , también conocido como  Enuma Elish, establece una relación votiva y religiosa entre dioses y mortales con el beso como ofrenda y reconciliación:

 Aquel que es potente será nuestro Vengador; aquel que es agudo en la batalla:

¡Marduk, el héroe!;

El besó los labios de Anshar:

¡Si yo, realmente, como vuestro Vengador

he de vencer a Tiamat, he de salvar vuestras vidas,

convoca una Asamblea para proclamar mi Destino supremo!

El beso en la biblia

Las primeras referencias del beso lo encontramos en el Antiguo Testamento, concretamente en el Génesis 27:27, tomando un cariz de bendición paterno-filial:

Y Jacob se acercó, y le besó; y olió Isaac el olor de sus vestidos, y le bendijo, diciendo:
    Mira, el olor de mi hijo,
    Como el olor del campo que Jehová ha bendecido;

Incluso en los primeros versículos, ya el beso adopta un contexto ferviente entre esposos, con analogías incluso placenteras al propio vino:

!!Oh, si él me besara con besos de su boca!
Porque mejores son tus amores que el vino.

Recreación del beso de Judas en un fresco medieval. Imagen de Pixabay
Recreación del beso de Judas en un fresco medieval. Imagen de Pixabay

Aunque, sin lugar a dudas, el beso más mediático, plástico y popular de todos cuantos ocupan los evangelios, es sin duda el concerniente a la traición de Judas Iscariote, cuando justo en el momento de entregar a su maestro, había pactado con los guardias del templo, un beso en la mejilla para delatar a Jesús. Es un beso cargado de simbología, cinismo y traición ( Lc. 22.47-53):

Mientras todavía hablaba, vino Judas, uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo.

Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, ése es; prendedle.

Y en seguida se acercó a Jesús y dijo: !!Salve, Maestro! Y le besó.

El beso y el vino clandestino en la Antigua Roma

Mito, leyenda, o simplemente una manera “romántica” de ligar el vino con el placer sensorial que seduce la cordura como el beso, lo cierto es que hay quién apunta a las viejas y severas costumbres de la Antigua República (509 – 27 ac) romana el origen social del beso, surgido en la intimidad conyugal de la domus.

Por aquel entonces la ciudad de la loba capitolina se regía por estrictas y severas normas de conducta social. Eran los tiempos donde el principal órgano legislativo, el Senado romano, estaba compuesto por el patriciado, como grupo estamental de mayor abolengo en la jerarquía social de Roma.

Recreación de vasos de vino en Roma
Recreación de vasos de vino en Roma

Fueron siglos de crecimiento y desarrollo por el Mediterráneo que forjaron el carácter de una sociedad ruda en el sacrificio, severa en los compromisos sociales y muy celosa de hacer guardar sus tradiciones. Solo así, se explica la rápida expansión de la ciudad del Lacio que en apenas unas centurias se haría con el control de la península italiana para después dominar todo la Europa suroccidental, borrando del mapa al todopedoroso imperio cartaginés (Guerras Púnicas) y haciéndose con el control de las costas mediterráneas.

Besos por derecho para control conyugal

Los llamados patricios romanos debían seguir un comportamiento adecuado a su escala social sin ofender a la pudicitia. Ello incluía la norma de besarse en público con “fines pasionales”, es decir, los besos savium.

Lo cierto es que, el escritor Plutarco refiere en algunos textos menciones al ius osculi o derecho al beso. Una legislación, con marcado carácter patriarcal, que obligaba a las mujeres a ser besadas en los labios por sus esposos o incluso familiares.

Actrices caracterizadas con el vestuario patricio. Foto de Jesús Gómez, cedida por Asociación cultural Alhambra 'Tierra Roja'
Actrices caracterizadas con el vestuario de matrona romana junto a su sirvienta. Foto de Jesús Gómez, cedida por Asociación cultural ‘Alhambra Tierra Roja’

La finalidad no era otra que “controlar” a sus esposas en la prohibición del consumo de vino por parte de las mujeres.

Quizá, desde entonces se asocia el vino consumido en exceso a la desinhibición social y el desenfreno.

Sea como fuere, se trata de una legislación, (por naturaleza absolutamente machista a ojos del siglo actual), que también supone un férreo control sobre la sexualidad de la mujer. Hay quién apunta en aquellos osculi como foco de origen de los besos más propiamente eróticos, ya que los cónyuges pudieron haber encontrado una sensación placentera al “testear” los labios de su pareja rastreando  algún efluvio delator de Baco.

 
 

Beneficios del beso

 A pesar de los millones de bacterias incluidas en la transacción de la saliva, no faltan beneficios para muchos. Por ejemplo, dicen que al besarse:

  • se previene la caries dental
  • se tiene una vida más longeva
  • se liberan hormonas que nos ayudan a seleccionar a nuestra pareja
  • se consolidan los vínculos de afecto

¿No hay acaso mayor disfrute que besar a tu pareja tras haber saboreado una copa de vino?

 

 

 

 

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