Todo el mundo sabe que comer es sinónimo de disfrutar, por ello, cada vez son más los chefs que se aventuran a la fusión de sabores en busca de nuevas recetas y sensaciones. Buscan el equilibrio entre sabores en una cocina minimalista muy puesta de moda.

Producto que no falta en los restaurantes europeos y, me atrevo aventurar, que en los de casi medio mundo es el foie, caracterizado por su exquisitez.

Pero, no solo es sabroso, sino que se encuentra al alcance de muchos bolsillos.

Maridaje de foie

Dejando a un lado el tema de su elaboración y de los parámetros de calidad de este producto, el foie de gras de pata es uno de los entrantes y aperitivos más celebrados en restauración. Sirven para toda receta, desde dar contundencia a un canapé a el taco que se comparte en el centro de la mesa del restaurante.

A la mayoría les gusta, acompañado de pan quita el hambre entre horas… Más aún si se marida con un vino, mejor si es manchego.

El de la receta está fusionados con mermelada y temas agridulces, como he dicho antes, intentando alzarse triunfante en la fusión de sabores modernos. Al plato que más arriba presentamos, le vendría rodado un espumoso tipo Brut o extra Brut, aunque a mi parecer los vinos jóvenes también pueden hacer maravillas.

Ergo, si optamos por el vino blanco no dudes en maridarlo con uno dulce, un buen Chardonnay fermentado en barrica. Por el contrario, la apuesta de tinto tiraría por uno tradicional, Reserva de La Mancha.

De todas formas, aleja los tópicos y sal de dudas probando mezclas para así encontrar tu maridaje.

Servicio

El servicio tiene un papel esencial a la hora de disfrutar de un vino. En el primer caso, el espumoso encuentra la perfección en las bajas temperaturas, por lo que tendría que servirse a unos 6ºC aproximadamente. En relación a la copa, la elegida sería una tipo Flauta.

El vino blanco, al igual que el espumoso, se serviría fresquito. Sin embargo, los blancos que han pasado por barrica deben servirse a mayor temperatura- conforme más caliente este, mejor notaremos los toques a madera-. Mi consejo es mantener el vino a unos 12ºC y servirlo en una copa tipo Borgoña.

Por último, el tinto Reserva se debería servir caliente, más o menos 17ºC, y en una copa de amplia boquet para captar bien los aromas, es decir, una Borgoña.

Sea cual sea tu elección, no dudes en ponerte una copa de vino, a ser posible de La Mancha.

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