Laboreo del suelo en la vid

¿Cuándo es preciso arar la tierra? ¿Por qué se debe realizar un laboreo del suelo más superficial? ¿En qué medida el propio suelo determina las tareas de labranza?

Respondemos a éstas y otras preguntas en este artículo para conocer la importancia estacional del laboreo del suelo en la vid.

De la mano de Bonifacio Rubio, viticultor inscrito al Consejo Regulador  en Alameda de Cervera (Ciudad Real) conocemos de cerca una tarea tan cotidiana como importante para la propia salud edafológica del viñedo.


Nos encontramos ante un viñedo en espaldera. La vid en vaso es la mayoritaria como sistema de plantación, para parcelas más longevas, pero en este caso se trata de la variedad blanca macabeo (la segunda variedad blanca más extendida en DO La Mancha con 6.512 Ha), muy bien adaptada al viñedo manchego desde hace unas décadas.

En invierno: poda, abono y laboreo

Cuando todavía la vid duerme en el letargo biológico, la tierra descansa abonada y agradecida, y las labores de poda ya han cercenado aquellos sarmientos pertinentes, es entonces cuando el viticultor realiza las labores de cultivo del suelo.

Es durante el periodo invernal cuando vid descansa en su ciclo, cuando el agricultor se acerca con tacto a la planta.

Rastro de racimo despalillado en la anterior vendimia
Rastro de racimo despalillado en la anterior vendimia

A finales del mes de febrero, inestable por naturaleza, las jornadas van siendo más escalonadas y el mercurio comienza a subir enteros. Son agradables los momentos de sol mientras la umbría traiciona en los aires, secos y cierzos. En zonas de interior como La Mancha, se marca acusadamente la amplitud térmica en estas semanas con casi 20° de diferencia entre la máxima y la mínima.

Es momento de vigilar la actividad biológica de la vid. “Son varias las labores que se dan al año. Más en regadío que en secano. Algunas de mantenimiento y las más importantes en los meses más fríos.”

¿Cómo es preciso arar la viña?

“Siempre deben ser surcos superficiales”, entendiendo éstos no superiores a 20 o 30 centímetros, ya que de lo contrario “terminarías por matar la propia raíz de la planta leñosa”.

“Si quieres acabar con una viña, ara profundo”, el dicho se entiende mejor aún en zonas como La Mancha, donde como remarca Bonifacio Rubio, “hay que tener cuidado de arar por encima. El suelo manchego es pobre en terreno, poco profundo, y por ello no hay que arrancar las raíces de la planta”, que son el suministro de nutrientes primario.

¿Malas hierbas o manto orgánico?

Una mala hierba, sencilla y llanamente, no es sino una planta silvestre que ha brotado en terreno culto sin haber sido sembrado. Su presencia indica humedad pero también implica una competencia natural por los recursos hídricos, que a medio plazo podría restar vigor al normal desarrollo del fruto de la vid.

El debate está abierto entre aquellos detractores y defensores a la hora de erradicar las malas hierbas, aunque como reconoce el mismo Bonifacio, “no hay verdades universales en esto de la viticultura. En la vid influyen otros factores como el tiempo, temperatura, humedad…y lo que a uno le puede ir bien, a otros no tanto”.

¿Si dejamos el manto orgánico?

En prácticas viticultoras con respeto ecológico donde la intervención de herbicidas está terminantemente prohibido, hay quien opta por mantener un manto o cubierta vegetal controlada.

Aquellos que defienden la presencia vegetal controlada afirman beneficios como una reducción de la erosión del suelo en lluvias de mayor escorrentía, una vida microbiana y composición orgánica de los suelos más equilibrada, así como una oxigenación de los mismos.

Mala hierba crecida en un hilo de viña
Mala hierba crecida en un hilo de viña

Por el contrario, mantener a raya el crecimiento descontrolado de malas hierbas evita una competencia por los nutrientes y recursos hídricos, que en zonas como La Mancha, además, no son abundantes.

El laboreo del suelo ayer y hoy

Sea como fuere, lo cierto es que el laboreo ha sufrido una notable transformación en el transcurso vital del último siglo. No cabe duda que la incorporación de la tecnología con la propia maquinaria agrícola, ha contribuido a desarrollar una viticultura más moderna, eficaz e intensiva en rendimientos.

Laboreo con yunta y mula en La ManchaLejos quedan aquellas estampas de mula, yunta y arada de principios de siglo en aquellas labores de labranza.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here