Parque-Natural-de-las-Lagunas-de-Ruidera.-Imagen-de-www.turismocastillalamancha.es
Parque-Natural-de-las-Lagunas-de-Ruidera.-Imagen-de-www.turismocastillalamancha.es

Cada 24 de mayo, las miradas se vuelven a los Parques Naturales para recordar su importancia y legado como espacio protegido en toda Europa.

¿Cómo nace el Día Europeo de los Parques Naturales?

Corría el año 1909. España, cada vez más lejos de desarrollo económico de sus vecinos, diluía sus esfuerzos en la polarización ante un clima de protestas sociales contra el gobierno de Maura. Fue el año de la Semana Trágica en Barcelona.

El mismo periodo donde la floreciente economía de Reino Unido, Francia o Alemania se traduciría en un clima de optimismo industrial. Eran los prolegómenos de la I Guerra Mundial (1914-1918) en una bofetada de realidad y desengaño en el ser humano generados en la supremacía de occidente.

En aquel 1909, fue Suecia, un país concienciado ya en el respeto de su entorno  natural, quien declaro los primeros Parques Naturales. Años despúes, nacería en pleno contexto de la Guerra Fría (con la inminente espada de Damocles nuclear) la Federación EUROPARC, dedicada a la conservación y protección de los espacios naturales de mayor sensibilidad medioambiental, agrupando a 38 países.

Ya en 1999, se creó el Día Europeo de los Parques Naturales.

Dia de los Parques Naturales, 2020. “La Naturaleza, buena para tu salud” 

Ha sido el lema elegido este año para subrayar la importancia de cuidar la naturaleza, no solo en su valor patrimonial, sino también en el interés mutuo y universal que supone su respeto de cara a nuestra propia salud y supervivencia del propio ser humano.


 

Lamentablemente, en un contexto de pleno recogimiento por el COVID-19, (que por cierto, ha servido para recuperar ciertos espacios sin la acción antrópica) se proponen disfrutar de estos espacios de manera virtual a través de “concursos de fotografía, pintura o poesía, campañas de difusión de imágenes de los parques y visitas virtuales.”

Cinco provincias para degustar al aire libre

Castilla-La Mancha es rica y diversa en las ofertas de turismo interior. Su oferta no solo reside en su abanico patrimonial, histórica y cultural. También hay rincones para quedarse y repetir, siendo cada uno de estos rincones en aquel “lugar de tu vida”.

Como informa el gobierno autonómico “el número de Espacios Naturales Protegidos de la región es de 112 , con la declaración en junio de 2019, del Monumento Natural Chorreras del Cabriel, en Cuenca (2 parques nacionales, 7 parques naturales, 22 reservas naturales, 6 reservas fluviales, 26 monumentos naturales, 48 microrreservas y un paisaje protegido), con una superficie total de 581.000 hectáreas. Gran parte de esta superficie está contenida en la Red Natura 2000.”

Destacaremos aquellos de singular belleza, comenzando en cercanía, con aquellos de mayor afinidad cultural.

En la provincia de Ciudad Real: las Lagunas de Ruidera

Dominada en superficie por una llanura con leve inclinación, la provincia de Ciudad Real es rica en humedales de naturaleza endorreica, con aporte de aguas pluviales. Son espacios que contienen una gran sensibilidad en la protección de la flora y fauna ornitológica. Las Tablas de Daimiel son un claro ejemplo, constituido además como Parque Nacional.

Sin embargo, nuestra mirada el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera. Un complejo lagunar en desnivel con una gran belleza que une las provincias de Ciudad Real y Albacete. Su embrujo no paso si desapercibido al mismísimo Cervantes quien las retrató de singular manera fruto del hechizo “creadas como por encanto del mago Merlín”.


 

Dignas de visitar todo el año, los expertos, no obstante, recomiendan su visita en aquellas temporadas con menor afluencia (otoño y primavera) si realmente se quiere disfrutar de su belleza paisajística y riqueza geológica (casi única en sus formas kársticas en Europa).

Y es que las Lagunas de Ruidera, aunque suponen una fuente de ingresos vital para los municipios de la zona, es “mucho más que una zona de baño estival”, recuerdan desde la propia dirección del parque.

Toledo y Cabañeros

Subimos un escalón en nivel de protección para situarnos en el Parque Nacional de Cabañeros. Se trata de un espacio único, dominado por el paisaje de bosque mediterráneo, en las rañas y amplia llanura. Entre sus atractivos destaca su fauna con “grandes mamíferos como la cabra montesa, el águila imperial ibérica y el buitre negro, además de el ciervo ibérico.  Sus más de mil especies vegetales, sus fósiles del Ordovídico, y las cabañas de carboneros que dan nombre al parque son sólo una pequeña parte de su atractivo.”

Cabañeros, entre los tesoros naturales de la geografía nacional
Cabañeros, entre los tesoros naturales de la geografía nacional

La experiencia se convierte en inolvidable si además tiene la suerte de poder visitar Cabañeros en otoño, en plena temporada de la berrea.

En Albacete, la Sierra del Segura

La ciudad de Albacete, cuya toponimia proviene de su fundación árabe البسيط (al-basīṭ), alude a la naturaleza plana y el extenso llano que caracteriza a estas tierras, barridas en ocasiones por fuertes rachas de viento implacable (los temidos abanicos en el argot ciclista). Sin embargo, su provincia es rica y variada también en otros encantos predominando también aquellos lugares de sierra.


 

Por ejemplo, el Parque Natural de los Calares, cuya belleza “sorprende por sus espectaculares formaciones hidrogeológicas, debidas a su elevado desarrollo kárstico, y por su enorme riqueza botánica en el marco de la bella comarca de montaña albaceteña de la Sierra del Segura”.

“Se encuentra a caballo entre las sierras de Alcaraz y del Segura, en el suroeste de la provincia de Albacete, abarcando parte de los municipios de Yeste, Riópar, MolinIcos, Villaverde de Guadalimar, Vianos y Cotillas. Lo conforman fundamentalmente las Sierras del Calar del Mundo ,Calar de la Sima y Sierra del Cujón; y los valles del río Mundo, el río Tus, el arroyo Frío, El río de La Vega, El arroyo de la Puerta, y el arroyo Madera. El relieve amesetado de sus sierras de naturaleza caliza permite el desarrollo intenso de procesos de disolución kárstica.”

El Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara

La provincia alcarreña posee uno de los espacios marcados por su altitud. El Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara contiene  un paisaje de montaña único en Castilla-La Mancha, “con alto grado de naturalidad, presencia de especies relícitcas y amenazadas y la extraordinaria “arquitectura negra” de sus pueblos como valor cultural.

Bosque del Hayedo de Tejera Negra en Guadalajara. Imagen de www.turismocastillalamancha.es
Bosque del Hayedo de Tejera Negra en Guadalajara. Imagen de www.turismocastillalamancha.es

Su lejanía de La Mancha no desmerece, y bien vale la pena acercarse a este vergel paisajístico con una gran variedad “en la existencia de formaciones boscosas naturales muy diversas, así como formaciones de ribereñas de interés asociadas a los cursos fluviales de gran importancia. Asimismo, también cabe destacar las formaciones de matorrales y los pastizales de estas Sierras.”

No queremos olvidarnos tampoco de su singular ‘arquitectura negra’ con pequeñas localidades y villas, cuyas casas de techo de pizarra y cuarcita convierten la postal en un cuento de hadas.

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