vinos jóvenes DO La Mancha
Tinto joven Tempranillo DO La Mancha frente a molinos de viento

No es extraño escuchar aquello de que «la calidad de un vino se mide por su tiempo de crianza y envejecimiento». Nada más lejos de la realidad. Un buen ejemplo son los vinos jóvenes de La Mancha. Y es que, la calidad de un vino depende de numerosos factores, como el terroir, la variedad cultivada y su adaptación, los cuidados de viticultores y bodegueros, la tecnología y materiales utilizados, etc.

Unas claves que en la zona vitícola de La Mancha han sabido aprovechar, no solo por su innegables ventajas geográficas y climáticas para el cultivo de la vid, sino aunando la dilatada experiencia de sus profesionales y apostando por las tecnología más vanguardista para llevar a todos los rincones los sabores de La Mancha.

¿Qué es un vino joven y cuáles son sus principales características?

Rosado joven DO La Mancha

Para poder declarar que un vino es joven, deben pertenecer a la misma campaña vitivinícola en la que se etiquetan. Y tal y como indica su propio nombre, también deben consumirse en un plazo que no debe superar los dos años, dependiendo del tipo de vino elaborado. Por ejemplo, los blancos y rosados suelen gozar de su plenitud aromática durante su primer año; los tintos acostumbran a mantener su calidad hasta dos años después de su embotellado.

Su proceso de elaboración se lleva a cabo controlando su temperatura de fermentación, con el objetivo de mantener mejor sus aromas. Es, precisamente, su corto periodo de elaboración el que les posiciona como la categoría de vinos con más carga frutal. Una singularidad que se suma a las sensaciones suaves y placenteras que crea en el paladar.

¿Cómo son los vinos jóvenes de La Mancha?

Contraetiqueta vinos jóvenes La Mancha

Son una de las grandes estrellas de la Denominación de Origen La Mancha; de hecho, su calidad es alabada en todo el mundo. Las características del terroir manchego les confiere a los frutos una sustancial carga aromática y colorante; uvas que, tras su transformación, dan como resultado vinos muy equilibrados en boca; en parte gracias a una mayor carga de azúcares. Por otro lado, su perfección se alcanza con una buena graduación, así como una marcada sequedad.

LOS VINOS JÓVENES d.o. lA mANCHA SE IDENTIFICAN POR SU CONTRAETIQUETA EN COLOR VERDE

Sin duda, son vinos fáciles de beber; vinos que gustan tanto a expertos con un paladar entrenado, como a cualquier persona que desee adentrarse en el mundo del vino. De hecho, son sus 28 variedades acogidas a su sello de calidad las que les permiten llevar a cabo una interesantísima y variada oferta protagonizada por blancos, tintos y rosados; ya sean monovarietales, varietales y coupages. Incluso, también se dividen por su dulzor, por lo que pueden ser secos, semisecos, semidulces y dulces.

La variedad Tempranillo, como seña de identidad de los vinos jóvenes La Mancha

Variedad tempranillo en DO La Mancha, predominante
Variedad tempranillo en DO La Mancha

En cada lugar, a pesar de que confluyan diferentes elementos, hay algunos que destacan por su excelencia. Justo es lo que sucede con la variedad tinta Tempranillo en La Mancha. También conocida localmente como «Cencibel», se ha convertido en la seña de identidad del lugar, que bajo la atenta mirada de sus molinos de viento, crece con fortaleza y mucha personalidad en los viñedos manchegos.

Los vinos Tempranillo de La Mancha se caracterizan por por intensidad colorante media-alta, de color cereza (o picota) y con notas azuladas en su juventud. De acidez moderada, sobresalen aromas a frutas rojas, cereza y frambuesa. Por su parte, entre las variedades blancas, reina la Airén, con sus característicos aromas que recuerdan al plátano e, incluso, melón maduro.

Los colores ideales que determinan la juventud de un vino

Además de que en los vinos jóvenes los aromas primarios, anteriormente mencionados, son los grandes protagonistas, los colores del vino también denotan su juventud y saber si está en las mejores condiciones para consumirlo.

  • Vinos blancos: Amarillos verdosos o pajizos. Limpios y brillantes; prácticamente transparentes, exceptuando algunas variedades más doradas como la Chardonnay.
  • Vinos tintos: caracterizados por un color rojo violáceo que se torna a tonalidades anaranjadas y más amarillentas que se acrecientan con un mayor o menor envejecimiento
  • Vinos rosados: son los que deben consumirse en un periodo menor para disfrutar de todo su potencial, que se aprecia a primera vista por su brillantez y sus tonalidades, desde más tenues a púrpuras, dependiendo de su periodo de maduración.

Los mejores maridajes y temperaturas ideales, según el tipo de vino

Hamburguesa y vino joven DO La Mancha
Hamburguesa y vino joven DO La Mancha, un maridaje ideal
  • Vinos blancos: carnes blancas, mariscos, arroces, pastas con salsas suaves, cremas y purés.
    • Temperatura de servicio: 6-8º C
  • Vinos tintos: hamburguesas, carnes, pescados de río, embutidos, quesos suaves y  guisos.
    • Temperatura de servicio: 10-12º C
  • Vinos rosados: ensaladas, pastas, arroces y pescados
    • Temperatura de servicio: 6-8º C

Ahora que conoces algunas de las características de los vinos jóvenes, no lo dudes y adéntrate en la variedad y calidad que te ofrecen los de la Denominación de Origen La Mancha. Sin duda, un apasionante mundo para descubrir, en el que los más agradables sabores y aromas están totalmente asegurados.

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