Gran Reserva en sala de barricas de una de las Bodegas de La Mancha

El último escalón para la cadena del vino está reservado para unos pocos. Alcanzar la cima, la categoría de Gran Reserva y, además, abrazando una calidad excepcional, es posible con los vinos de la Denominación de Origen La Mancha. Y es que, han sido las propias bodegas las que se lanzaron a la apasionante aventura de los Gran Reserva; por supuesto, contando siempre con las mejores y más aptas uvas.

Una aventura que resultó ser todo un acierto, logrando llevar estos vinos tan especiales, y hasta hace unos años al alcance de muy pocos, a todos los hogares. De hecho, gracias a iniciativas como las de sus bodegas, en la actualidad, disfrutar de un vino de esta categoría, a un precio tan competitivo, es toda una realidad. Es, sin duda, la oportunidad de disfrutar y brindar con vinos excepcionales, compartiéndolos con las personas más importantes para cada uno.

Características de los vinos Gran Reserva de La Mancha, vinos cuidados durante 5 años

Barricas de Bodegas DO La Mancha

Adquirir una botella de vino Gran Reserva de la Denominación de Origen La Mancha es adquirir un vino lleno de historia, cuyo proceso se ha vigilado desde la vid, hasta la copa. Y es que, cada copa de vino representa el esfuerzo y tesón de un viticultor por extraer los mejores frutos que ha cuidado y mimado durante todo un año; también, la vocación de bodegueros y enólogos por llevar al mercado vinos que en su ADN cuenten, sin complejos, la historia de una tierra que un día fue musa del mismísimo Miguel de Cervantes, y cuyos vinos siempre fueron sus preferidos.

las tonalidades intensas y rojas de los vinos jóvenes evolucionan hacia colores más anaranjados, según su envejecimiento

Con ello, un Gran Reserva de La Mancha no es sino un reflejo de superación y paciencia en el que los más selectos frutos han envejecido un mínimo de 24 meses en barricas de roble, para después pasar un largo letargo de 36 meses en botella.

Contraetiqueta Gran Reserva DO La Mancha

Como resultado, vinos que presentan colores rojo cereza poco intensos, en beneficio de las tonalidades anaranjadas. Vinos que evolucionan hacia la redondez más absoluta, destacando por sus aromas tostados y avainillados, así como por su suavidad, gran estructura y equilibrio.

Maridajes de Grandes Reserva

Solomillo con boletus y pisto manchego con Gran Reserva de La Mancha
Solomillo con boletus y pisto manchego con Gran Reserva de La Mancha

Afortunadamente, los vinos Gran Reserva han pasado de solo pertenecer a las categorías más gourmets a llegar a un mercado mucho más amplio. Y es que todos se merecen poder disfrutar de un buen Gran Reserva sin necesidad de llevarse sus ahorros en el intento; esto es, precisamente, la filosofía que representan los vinos de La Mancha.

un Gran Reserva de La Mancha es reconocible por su contraetiqueta de color amarillo mostaza

No obstante, es un vino que necesita de unos acompañamientos gastronómicos un poco más concretos para poder disfrutarlo al 100 por 100. Es por ello, que encontraremos las mejores armonías en el paladar con platos muy sabrosos como carnes de caza, asados, embutidos grasos o guisos muy contundentes. Incluso, los más atrevidos deben probar una combinación tan asombrosa como deliciosa: con chocolates de alta pureza. ¡No te defraudará!

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